15.5.15

Vente a Alemania Pepe




¿Y la obra de Machado está vigente?

Acojona. Es la mirada de un hombre lúcido, honrado y honesto al que le tocó vivir un tiempo doloroso. Su figura también es la del maestro de escuela, el hombre cercano; y es terapéutico volver a Machado.

El otro día programaron 'La escopeta nacional' y parecía más actual que hace 35 años. ¿No hemos cambiado nada?

Yo hice 'Vente a Alemania Pepe' y ahora hemos hecho 'Perdiendo el Norte' y mi personaje es el mismo, el tipo que emigró y se quedó allí. Antes era una España “pobre, escuálida y beoda”, como decía Machado, con una maleta de cartón, y ahora el que llega a Alemania lleva un Ipad, viene del confort, y le toca servir salchichas. Esa es la gran putada, el espejismo del estado de bienestar, y de ahí la responsabilidad de la izquierda. Ha sido cómplice de este espejismo y ahora no hay una crisis, es una guerra sin tanques ni aviones pero hay muertos laborales, sociales, morales..., y no hay fuerza moral en la izquierda.

¿Podemos representa una alternativa? 

Hay que ser prudente. Yo no aplaudo a rabiar y a Monedero hay que darle un tirón de orejas, pero hay gente muy interesante como Manuela Carmena, y está demostrada la cochambre de los otros.

Y parece que los ciudadanos se interesan por la política, ¿o es sólo un espectáculo televisivo? 

No nos engañemos. Aquí hay niveles de culpabilidad pero inocentes hay muy pocos. Con todo lo que se sabe, muchos de estos van a volver a ser votados y aplaudidos, y será el momento de reconocer que somos un país de mierda. Pero parece que algo se mueve.

*Entrevista con José Sacristán. Saúl García. Diariodelanzarote.com. 15.05.15 (entrevista completa aquí)

10.5.15

Noventa y nueve iluminaciones


[Me pide que le regale un anillo.
Así cuando lo vea en su dedo, dice,
se acordará de mí, de mi magnificencia.
No lo haré. Así cuando no lo vea
se acordará de mí.]

*The pleasantries of the incredible Mulla Nasrudin. Idries Shah, 1968.
*Un anillo. Incluido en Noventa y nueve iluminaciones de Nasrudín. Jorge Gimeno, 2015.

5.5.15

Inexorable, cruda, pizpireta, llorona, transitable











      [A aquella le siguieron otras Grandes Borracheras. Cuando Bishop comenzaba a beber, no conseguía parar. Bebía hasta quedar inconsciente. Cuando volvía en sí, lo pasaba mal, se sentía culpable, se odiaba. Entonces pasaba largo tiempo sin beber.
      Lota se empeñaba en prolongar lo más posible los periodos de abstinencia. Dejó de servir copas en las reuniones con los amigos. Si las dos iban a casa de alguien, pedía que no le ofrecieran bebida a Bishop.
      Bishop estaba agradecida por aquella protección amorosa. Por eso, más culpable se sentía cuando, ingrata e irresponsable, volvía a beber. Cuando Dylan Thomas murió, en noviembre del 53, también él un alcohólico incondicional, Bishop se cogió una coroza homérica por todos los poetas desgraciados. En otras ocasiones Lota no consiguió precisar efemérides que pudiesen haber desencadenado las recaídas. De una cosa tenía certeza, sin embargo: sólo con su amor no conseguía liberar a Bishop del vicio.
      Lota conversó con Bishop y, con maternal persistencia, la convenció para buscar una tratamiento médico para su dependencia. Bishop aceptó tomar Antabuse, un medicamento que hacía que a la menor ingestión de alcohol el borrachín vomitase las tripas.]

*Flores raras. Bruno Barreto, 2013.
*Flores raras y banalísimas, la historia de Elizabeth Bishop y Lota de Macedo Soares [trad. Ángel Alonso], 1995.

4.5.15

Dios se cambia de casa









*Lo demás es silencio. Gabriel Celaya, 1952.
*Lo demás es silencio, Augusto Moterroso, 1978.
*Lo demás es silencio. Pep Blay, 2007.
*Lo demás es silencio. Piedad Bonnett, 2003.
*Lo demás es silencio. Erico Verissimo, 1945.

2.5.15

Quistes cerca del mar



[Con el mismo propósito de establecer la identidad valenciana, la “valencianía”, la reciente ley de señas de identidad valenciana aprobada incluye los espectáculos taurinos y la paella en el mosaico idiosincrásico a preservar, del que también forman parte la lengua valenciana, el Archivo de la Corona de Aragón y las bandas de música, entre otros elementos. Esa ley, aprobada con el exclusivo apoyo del PP, establece que el menosprecio o agravio de las señas de identidad acarreará la pérdida del derecho al cobro de subvenciones públicas. ¿Estar contra las corridas de toros, no apreciar la paella es ser menos valenciano? Con la identidad no se juega, viene a decir esta derecha que se envuelve en las banderas. “A base de subvenciones, premios y medallas, el PP ha ocupado de manera masiva y capilar todos los tramos asociativos y los espacios festivos, desde los grupos folclóricos a las Fallas, pasando por los hogares de jubilados, y ha hecho de ellos centros de difusión ideológica”, indica Joan Francesc Mira.]

*Princesa Frigia, Flash Gordon. Alex Raymond.
*El cemento del poder autonómico. José Luis Barbería. El País, 01.05.15 [completo aquí].