27.11.20

¿Necesitáis alegría? ¿Necesitáis amor?


[Philosophy, like lichens, takes centuries to grow and is always ignored in the Book of Instructions. If you can’t Take It, Get Out. 

I can’t take it, so I lie on the hotel bed dissolving into chemicals whose adventure will pursue time to her extinguishment, without the slightest influence from these few years when I held them together in human passion.]

[La filosofía, como los líquenes, necesita siglos para desarrollarse, y el Manual de Instrucciones la ignora sistemáticamente. Si no lo puedes soportar, vete con viento fresco.

Yo no lo soporto, de modo que me quedo echada en la cama del hotel, descomponiéndome en elementos químicos cuyos avatares prolongará el tiempo hasta que el tiempo mismo se extinga, sin que esos pocos años en que los mantuve juntos, componiendo una pasión humana, dejen la menor huella.]

*Jessica Winifred Theresa Barker, George Granville Barker, 1936. 
*By Grand Central Station I Sat Down and Wept, Elizabeth Smart,1945 [trad. Laura Freixas].

 

25.11.20

El tiempo de los milagros crueles

[Każdy z nas wie, że jest istotą materialną, podległą prawom fizjologii i fizyki i że siła wszystkich razem wziętych naszych uczuć nie może walczyć z tymi prawami, może je tylko nienawidzić. Odwieczna wiara zakochanych i poetów w potęgę miłości, która jest trwalsza niż śmierć, owo ścigające nas przez wieki "finis vitae sed non amoris" jest kłamstwem. Ale to kłamstwo jest tylko daremne, nie śmieszne. Być natomiast zegarem odmierzającym upływ czasu, na przemian roztrzaskiwanym i składanym od nowa, w którego mechanizmie, gdy konstruktor pchnie tryby, zaczyna wraz z ich pierwszym ruchem iść rozpacz i miłość, wiedzieć, że jest się repetierem męki, tym głębszej, im staje się przez wielość powtórzeń komiczniejsza? Powtarzać istnienie ludzkie, dobrze, ale powtarzać je tak, jak pijak powtarza oklepaną melodię, wrzucając coraz to nowe miedziaki w głąb grającej szafy?] 
 

[Todos sabemos que somos seres materiales, sujetos a las leyes de la fisiología y de la física, y toda la fuerza de nuestros sentimientos no puede contra esas leyes; no podemos menos que detestarlas. La fe inmemorial de los amantes y los poetas en el poder del amor, más fuerte que la muerte, el secular finis vitae sed non amoris es una mentira. Una mentira inútil y hasta tonta. ¿Resignarse entonces a la idea de ser un reloj que mide el transcurso del tiempo, ya descompuesto, ya reparado, y cuyo mecanismo tan pronto como el constructor lo pone en marcha, engendra desesperación y amor? ¿Resignarse a la idea de que todos los hombres reviven antiguos tormentos, tanto más profundos cuanto más se repiten, volvíendose cada vez más cómicos? Que la existencia humana se repita, bien, ¿pero que se repita como una canción trillada, como el disco que un borracho toca una y otra vez echando monedas en una ranura?]   

 
*Solaris. Andrei Tarkovski, 1971.
*Solaris. Stanislaw Lem, 1961 [trad. Matilde Horne y F. A.]
 

13.11.20

En un intervalo del show

 
[Es decir estuvo suficientemente solo bajo
     la rama de un arce.
Levantó los ojos, los bajó, con infinita
     insistencia.
Se privó de todo.
Y cuando levantaba la vista veía: el arce
-una palabra-; humo, una nube amarilla.
Y cuando bajaba la vista veía una mata de
     pasto aplastada.
Donde habitaban unas moscas grises.
El hecho finalizó hacia la primavera de 1956.
Cuando presentó su experiencia a los mayores,
ellos entendieron que el chico volvía de la
     guerra de guerrillas
porque en realidad no dijo una palabra.
“Este chico hablará el día del Juicio”, dijo la abuela,
pero se equivocaba.
Aquella permanencia bajo el arce –una palabra-
había sumido al chico en esta reflexión:
“Tengo la potestad de irme de las palabras,
lo que significa lisa y llanamente irme.
Y, de permanecer bajo el arce –una palabra-
No puedo decir nada, puesto que soy un
     chico bajo el arce”.

No había que entender que aquello significara
     nada.
Excepto que el chico estaba bajo el arce,
     definitivamente
perdido para los significantes,
en una eternidad que carecía de sentido.]


*O que arde. Oliver Laxe, 2019. 
*Rosebud. Jorge Aulicino, 1988.

9.11.20

El hedonista frustrado

[Observación trivial que me ha dejado estupefacto, tanto, que imagino que debe haber en ella una falacia imperdonable. Partí del principio de que tengo dos padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos y dieciséis tatarabuelos. ¿Por qué no seguir adelante? Cogiendo lápiz y papel hice la progresión. En el año 1780 tenía 64 ancestros (calculando treinta años por generación), en el año 1480 tenía 65.536, en el año 1240 tenía 16.713.216, en el año 1060 tenía 1.069.645.824. Y no seguí porque ya entraba en lo absurdo, en la más grande falsedad histórica: Simplemente porque en el año 1060 la población del mundo no llegaba a dos mil millones de habitantes. ¿Qué explicación puede tener esto? El incesto y la poligamia pueden reducir en parte estas cifras, pero no al extremo de reducir su inaceptable cuantía. Misterio. Paradoja: cada habitante del globo desciende de todos los anteriores habitantes del globo (cono invertido), pero de un anterior habitante del globo y su pareja descienden todos los habitantes actuales (cono normal).] 

*Jacques-Armand Cardon.
*63. En Prosas apátridas. Julio Ramón Ribeyro, 1975.