31.8.10

Fantasía, adrenalina, romance, etcétera




*Helena Rojo. [Aguirre, der Zorn Gottes]. Werner Herzog, 1971.
*Andrea Marcovicci. [The Front]. Martin Ritt, 1976.

29.8.10

Tectónica de grupo



「A world without adjectives is as sad as a surgical clinic on Sunday (...) Nouns and verbs are enough for soldiers and leaders of totalitarian countries. For the adjective is the indispensable guarantor of the individuality of people and things. I see a pile of melons at a fruit stand. For an opponent of adjectives, this matter presents no difficulty. “Melons are piled on the fruit stand.” Meanwhile, one melon is as sallow as Talleyrand’s complexion when he addressed the Congress of Vienna; another is green, unripe, full of youthful arrogance; yet another has sunken cheeks, and is lost in a deep, mournful silence, as if it could not bear to part with the fields of Provence. No two alike melons. Some are oblong, some are chubby. Some are hard, or soft, dry, resigned, exhausted by the trip, rain, strange hands, the grey skies of a Parisian suburb.」

「Un mundo sin adjetivos es triste como un quirófano en domingo. (…) El sustantivo y el verbo son suficientes para los soldados y los dirigentes de los países totalitarios. Porque el adjetivo es el garante indeleble de la individualidad de los objetos y las personas. He aquí un montón de melones en un tenderete. Para un adversario de los adjetivos la situación no presenta dificultad. “Los melones están en el tenderete.” Y lo cierto es que un melón es amarillento como la tez de Talleyrand mientras discurseaba en el Congreso de Viena, otro es verde, inmaduro y lleno de arrogancia juvenil, y hay uno que tiene la cara chupada y se ha sumido en un silencio profundo y fúnebre como si no pudiera acabar de despedirse de los campos de Provenza. No hay dos melones iguales. Algunos son oblongos, otros rechonchos. Duros o blandos. Huelen a campiña y a amaneceres o están secos, resignados a todo, agotados por el viaje, por la lluvia, por las manos de unos desconocidos y por el cielo plomizo de un suburbio parisino.」

*Adam Zagajewski. Konrad-Adenauer-Stiftung, 2002.
*Dwa Miasta. Adam Zagajewski, 1995.

25.8.10

Tan capaces de ver



「(...) según el pie, se trata de una visita de Franco y su mujer, Carmen Polo, a las Torres de Meirás en 1938, y el matrimonio está acompañado del gobernador civil de La Coruña y el general Yuste. La señora tiene el gesto frío y seco que siempre la caracterizó; aún más, el gesto de asco o desprecio perpetuos, la ceja alzada, los labios finos de la rencorosa viuda que tanto tardaría en ser, la mirada difidente y de soslayo, una mujer ya convencida entonces (aún estamos en plena guerra) de que la altivez es un signo de distinción. Aun así no resulta distinguida, la delata la manera en que tiene agarrado el bolso, con fuerza y desconfianza, como si el general Yuste se lo fuera a robar. Es lo que le preocupa, el bolso; quizá también el pañuelo al cuello, su sombrero como boina ancha y su abrigo enlutado. A la izquierda de la imagen está su marido, Franco, ausente, distraído, por algo elevado, quizá las torres, de nuevo con su gorro de cuartel, sobre el uniforme un capote con cuello de piel, versión pobre y guerrera del manto de armiño que le llegaría, al menos en retratos oficiales e idealizados. Sus ojos que miran hacia arriba son ávidos y apreciativos, inclementes más que calculadores, dominan el rostro innoble de nariz ganchuda, barbilla huidiza, bigote avaro y relamido. La mujer parece preocupada por lo que ya tiene, el marido por lo que puede tener.」

*La foto (fragmento). Javier Marías, 1994.

23.8.10

21.8.10

Primero haré el viaje, luego me iré



「Thus, I learned the important rule that everything unconscious is asocial, and that not everything conscious is social. On the contrary, there are highly praiseworthy, indeed culturally valuable, attributes and impulses which have to be repressed in order to considerations of material survival. On the other hand, there are highly antisocial activities which society rewards with fame and honor. Divinity students were very difficult to deal with in this respect; there was always a serious conflict between sexuality and practice of their vocation. I decided, therefore, not to accept any more clergymen for treatment.
The change in the sexual sphere was equally striking. Patients who up to the attainment of orgastic potency had no conflicts about going to prostitutes, now felt incapable of doing so. Women who previously had patiently endured living with an unloved man, who had surrered the sexual act as a "marital duty", were no longer able to do so. They went on strike, would have no more of it. What could I say against it? It was at variance with all the accepted views, such as the one that a wife, as a matter of course, has to grant her husband sexual satisfaction as long as the marriage lasts; whether she wants to or not, whether she loves him or not, whether she is aroused or not. The ocean of lies in this world is deep!」

「Por lo tanto, reconocí el importante principio de que no todo lo inconsciente es antisocial, ni todo lo consciente social. Por el contrario, existen impulsos y rasgos culturales muy importantes que deben ser reprimidos en razón de consideraciones de superviviencia material. Asimismo, hay actividades sumamente antisociales que la sociedad premia con fama y honor. Los estudiantes eclesiásticos representaban una dificultad seria a este respecto; aparecía siempre un conflicto grave entre la sexualidad y la práctica de su devoción. Decidí en consecuencia no aceptar más eclesiásticos para tratamiento.
El cambio en la esfera sexual sorprendía igualmente. Los pacientes que hasta el momento de alcanzar la potencia orgástica no tenían conflictos si cumplían el acto sexual con prostitutas, eran ahora incapaces de hacerlo. Las mujeres que antes habían soportado vivir con un hombre a quien no querían, que habían aceptado el acto sexual como un "deber marital", no eran capaces de continuar. Se declararon en huelga, no lo soportaron más. ¿Qué podía decir contra eso? Estaba en desacuerdo con todos los puntos de vista aceptados, tales como, por ejemplo, que la mujer naturalmente debe proporcionar satisfacción sexual a su cónyuge mientras dure el matrimonio, lo ame o no, le guste o no, esté excitada o no. ¡El océano de las mentiras en este mundo es profundo!」

*Annie Pink y Whilem Reich, años 30.
*The Function of the Orgasm. Wilhelm Reich, 1927.

20.8.10